EL ESPERPENTO DEL (nuevo) REGLAMENTO_______________

Como consecuencia de la entrada en servicio de las líneas automáticas, el Reglamento de Circulación (RC) en vigor necesitaba ser modificado para recoger las nuevas características de la explotación automática. Hasta aquí nada anormal. Pero ya está. A partir de este momento todo lo que viene a continuación son una serie de despropósitos dignos de auténticos Pepe Gotera y Otilio, “chapuzas a domicilio”.

Es un tema importante, de calado, que afecta a muchos empleados relacionados directa o indirectamente con la circulación de trenes y la seguridad de los mismos. Por ello, desde el Comité de Empresa se insistía en conocer los pormenores y las intenciones de la Empresa. Ésta fue dando largas, incumpliendo palabras dadas, hasta que el reglamento ya estaba entregado en la Generalitat. No han tenido nunca intención de contar con el parecer de los trabajadores. No nos han dado opción ni a opinar. Y así se nota en el redactado definitivo, del que se desprende un tufillo maloliente a filosofía de “dar servicio como sea”.

A día de hoy, los representantes de los trabajadores no conocemos a ciencia cierta cuándo y cómo se ha aprobado este reglamento. A pesar de mucho insistir, aún no disponemos de “la partida de nacimiento” del nuevo RC. Un tema tan serio y trascendente se mueve en una nebulosa legal.

Por otra parte, la situación en el día a día es rocambolesca. Hay un reglamento en vigor, con el que continuamos trabajando y dando servicio en líneas convencionales, otro nuevo que, aprobado o no, se usa para dar servicio en líneas automáticas. Además, el nuevo RC también incluye modificaciones sobre aspectos funcionales muy importantes de líneas convencionales.

¿Tanto les costaba hacer un nuevo reglamento para líneas automáticas? ¿Tanto les costaba realizar las modificaciones oportunas sobre líneas convencionales con el tiempo y las formas adecuadas?

La última (hasta la fecha) cafrería se dio hace unos días en la Inspección de Trabajo, donde la Empresa llegó a faltar a la verdad afirmando que el nuevo RC sólo modificaba aspectos referentes a líneas automáticas, lo que no es cierto. A alguno le creció la nariz unos cuantos centímetros. A que punto llegaría la situación, que el Inspector de Trabajo, que comenzó titubeante, acabó aplazando la reunión para otro día con aquello de “me lo tengo que mirar bien”.

Pero, dentro de tanto despropósito, la mejor de las perlas se puede ver en la copia del nuevo RC que está en intranet. Se trata de la inclusión del modo de conducción LLIGO. ¿Os suena? ¿Alguien sabe lo que es? La respuesta es sencilla, esperpéntica pero sencilla. El nuevo RC se ha redactado en catalán. En catalán, atar es “lligar”. Por lo tanto, ATO es LLIGO. Sí, sí. Los que lo han redactado ni se lo han mirado. Como decía aquel, para “mear y echar gota”.

De momento seguimos, con el resto del CE, en pugna para que un tema tan importante se reconduzca a términos más normales, para que los trabajadores afectos a la circulación, no se sientan indefensos y trabajen con seguridad.

Seguiremos informando.

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