Cortes de línea por obras_____________
El
verano del 2009 será recordado, entre otras cosas, por la imagen de
Barcelona y los municipios de los alrededores colapsados por las obras. Calles
cortadas, líneas de Bus modificadas, vayas, baches,... y para rematar
cortes de línea en RENFE, y lo que más nos afecta, cortes en
Metro (L-2 y L-5) y L-11 cerrada.
Esto último supone modificaciones para bastantes trabajadores de Metro,
tanto de horario como de lugar de entrada. El exceso de horario es tiempo
de trabajo y como tal debe ser compensado, mientras que los afectados de primera
y última hora pueden usar el taxi. A pesar que los cortes estaban previstos
desde el año pasado, ha existido una mala planificación y poca
información. Como de costumbre, la falta de personal ha sido más
que notable (hasta un tercio de las estaciones sin cubrir en fines de semana
y vestíbulos que se abren una hora tarde), algunas instalaciones no
estaban preparadas (taquillas, aires acondicionados, fuentes,…) y hasta
se ha visto afectada la circulación de trenes con salidas que no cuadran
con los servicios. Un desbarajuste al que tristemente nos estamos acostumbrando.
Trabajar en estas condiciones resulta agotador y desesperante; el servicio
que recibe el ciudadano de Barcelona es pésimo. Y así se lo
hemos manifestado a la dirección de Metro.
Como colofón, tanto Metro como la ATM han demostrado bastante ineptitud a la hora de gestionar los cortes de RENFE y su afectación a la movilidad ciudadana, así como a los trabajadores de varias líneas de metro, no reforzando el servicio del mismo. Está visto que la integración tarifaria se queda en eso, en pagar, porque lo que es el servicio tiende más bien a desintegrarse.